domingo, 16 de septiembre de 2007

En un rincón del mundo... (o un Inocente Amor.)



Hay una mujer en el mundo, por quien regalaría la Luz de una noche sin estrellas. Por quien daría el calor de una tarde rebelde de invierno, aunque su ausencia signifique el frío más profundo. Hay una mujer en el mundo, por quien donaría todos mis intentos de vivir. Por quien moriría, si eso significa recibir la vida suya.

Existe, en un rincón del mundo, esa mujer por quien cualquier otro lugar pasa a ser innecesario, aburrido... triste. Pararía de respirar sólo para escuchar los latidos suyos. Y maravillarme con la certeza de que, efectivamente, ella vive. Y que, sin obligación alguna, me brinda toda la gloria que yo aún no sé si merezco.

Hace mucho tiempo dudaba de su existencia, pero me convencí de que en algún lugar existiría. Sin embargo, nunca consideré la inviabilidad de la vida sin ella, hasta que hoy la encontré.

Y ella, es mucho más de lo que pude imaginar. Es el universo completo, tal como es, más una que otra nube de chocolate con almendras. Es el viento que corre del Nordeste al Sur empujado por las alas de unicornios azules. Es el amanecer de Luna llena que se hace notar en la ventana. Es el camino del exceso en los tiempos de migajas. No es tan solo mi aire: es el pulmón con que respiro. No es tan solo mi agua: es la copa que cubre mis labios para calmar mi sed. No es tan solo mi Proa: es mi timón.. No es tan solo mi Norte: es mi brújula para encontrarle. No es tan solo mi mar: es mi barco y mi ancla de afirmarme en la arena.

Ahora cumple 19 años de vivir. Pero yo hace sólo 3 años la encontré. Y moriría por vivir expresándole lo dichoso que soy de que exista. Y de que me ame como yo le amo a ella.


Copyright. (1998-99)


No hay comentarios: